no sé venderme
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Revisa tu inventario de experiencias

Decíamos ayer que todos los que no tenemos más remedio que vender nuestros servicios nos liamos con nuestro historial profesional, ese saco de experiencias propias y de nuestros usuarios al que cualquier reclutador o comprador avezado intentará colarse por encima de los marketings y ventas que solemos montarnos. Anteayer describíamos algunos de esos montajes. Para unos buenos cestos, marketing y venta, necesitamos buenos mimbres y un buen almacén, esto es, dedicar un tiempo a peinar y repeinar nuestro inventario de experiencias profesionales.

Inventario
Los que gestionan su carrera con mimo anotan y comentan sus actividades más relevantes. Y las reanalizan cada cierto tiempo, que las mismas experiencias se devalúan o revalúan, el mercado laboral cambia de forma impredecible, aparecen nuevas ocupaciones, se extinguen algunas de las tradicionales, etc. Algunos las comparten con mentores o asesores experimentados. Con nuestros clientes solemos hacer un ejercicio de inventario, un ejercicio que te recomendamos. Se trata de depurar y reanalizar la experiencia con una cierta distancia, adquirir un lenguaje y perfeccionarlo. Dejar la experiencia lista para organizar tus marketings y tus ventas.

Lenguaje

Nos liamos porque carecemos del lenguaje específico. El lenguaje del trabajo era el mismo trabajo. Ahora para el trabajo de gestionar y vender el propio trabajo el lenguaje es otro. Es como cuando te quitaban la secretaria y tenías que aprender a manejar un teclado y decir cosas. Al principio, cojo. O cuando te pones a escribir el CV, que si formato europeo o asiático, pero el CV, cojo por falta de lenguaje. Y unos meses después, a un CV cojo no le llama nadie, te pones a hacer pinitos con un blog y entonces te acuerdas de los escribidores de las plazas de Colombia. Otra vez el lenguaje. ¡Y cuando te asomas a Twitter! Decir no sé qué a no sé quién con 140 y pico letras y decenas de miles de expertos en el cogote. Otra vez el lenguaje ¿Pero el telégrafo no lo había inventado Edison o Adelson o Ellison hace ya unos años? No te digo nada si oyes a los de la marca personal. Las señales de humo de los cheroquis te parecen el cenit de la civilización después de Altamira. Más lenguaje. Así que si te enfrentas a tu historial y no sabes por donde cogerlo, esto es para ti, un abecedario para inventariar tus experiencias profesionales, qué digo abecedario, las vocales.

Logística

Para hacer estos deberes, mejor que  un cuaderno, te recomendamos un blog privado, gratis y confidencial. Una entrada para cada actividad, su análisis en los comentarios, etiquetas y categorías para clasificar, reclasificar y recuperar la información rápidamente. Más sugerencias, WordPress y un formato de nombre sonoro, P2, y uso tan fácil como un chat. Si te manejas en Excel, Excel. Si eres de Word, Word. Si de Evernote, Evernote. Cualquier soporte que te permita organizar y reorganizar rápidamente la información es válido.

Vamos a ello. Empezamos por lo que estás haciendo ahora o hiciste en tu último trabajo e iremos hacia atrás en el tiempo. No muy atrás, no creas. Vamos a redactar la primera actividad.

Yo

Si has escrito ‘yo’ empiezas bien. En tu inventario la única estrella eres tú, con más o menos brillo, pero nunca escondida tras un ‘nosotros’, ni tu equipo, ni tu departamento, ni la política de la casa, ni tu jefe. Sujeto: yo. Cuanto más desnudo, mejor. Vamos con el verbo.

Era

Mal. Vas mal. Así descarrilas. Inventariamos lo que hacías. Lo que eras, el título, cargo o puesto de trabajo, lo puedes poner como ‘etiqueta’ de la actividad o como encabezado del párrafo. Ser miembro del comité de dirección o ingeniero de telecomunicaciones con MBA, reportar directamente al director general o al jefe del negociado de readmisiones, o tener a su cargo 325 personas no son actividades, aunque si crees que eso es algún mérito personal puedes volver a sacarlo cuando llegues a la fase de tu marketing.

Hacía

Mmmmmmm. Peligro de caer en funciones o responsabilidades permanentes.  Yo vendía, soy vendedor, o yo mando, que decían los militares de desfile y cantina. Las actividades de este inventario tienen un carácter circunstancial, individual, son los componentes que agrupados permiten hablar de una función permanente. La función en este inventario no es más que una etiqueta de varias actividades.

He hecho

Eso es. Eso es. He diseñado, elaborado, fabricado, pintado, comprado, ordenado… Actividades, actos, movimientos, gestiones o ejercicios realizados por el autor. Verbo de acción y verbo transitivo, hiciste algo. Los verbos de humo, impulsé, inspiré, la autoría moral y similares déjalos aparte, otro día hacemos otro inventario.

Algo

Pintaste un banco de verde, redactaste el plan de inversiones para la renovación de equipos de ese año o pediste a tu equipo que cada uno redactara el suyo y a tu secretaria que los copia-pegara. Hiciste algo y tu acción generó un producto nuevo del tipo que sea, un banco ahora verde, un informe, un nuevo conocimiento, etc.

Concreto

Si has asistido a un curso de dirección seguro que te han contado el chascarrillo de los picapedreros medievales trabajando en una catedral. En nuestro modelo de inventario el picapedrero debería especificar el número de pieza que está trabajando, número de arbotante, ala del edificio, etc. Dar pie a que un lector confunda su actividad con la del arquitecto sería imperdonable aquí.

Período

En qué momento lo hiciste va a servir para individualizar la actividad de que hablas. Más si es una actividad repetitiva, todos los años elaboras un plan de inversiones en equipo. En este inventario el reto es mostrar lo que de diferente o de avance tienen tus actividades respecto a la anterior.

Ejercicio

Llegados a este punto puedes intentar redactar tres actividades que hayas realizado en tu últimos tres meses (activos) aplicando este esquema. Con lo que te pase puedes seguir leyendo o dejar tus comentarios aquí debajo.

Seguimos complicando la redacción de las actividades del inventario.

Contexto

Describe la situación empresarial concreta en ese determinado período, el problema o circunstancias que determinaron que tu acción fuera esa y no distinta. El cliente nacional desapareció. El plan anual establecía que el producto se debería pintar de verde. El departamento se redujo a la mitad por un ERE. No tengo ni idea del contexto, me metieron en un grupo de trabajo que elaboraba un diccionario.

Origen

A veces el contexto, la situación, el problema, están claros pero la reacción necesita un empujón. Mi jefa me dijo que lo hiciera. Me llamó el director general a su despacho y me lo vendió como misión especial. Tenía firmada una cláusula del contrato en ese sentido. Hubo tres reclamaciones de clientes. O no necesita empujón. Me presenté voluntario. Fue una propuesta mía que el comité aprobó. Lo hice sin consultar a nadie, entra dentro de mis atribuciones. Si hubo empujón pero no reaccionaste, también, cuéntalo. Esto es para ti solo.

Vamos a empezar a cualificar de alguna forma la actividad. Introducimos en la redacción algunas características.

Calidad

Vamos a incluir ahora en la redacción algunas características de la gestación y entrega de tu servicio. Algunas de las dificultades especiales que hubo que superar para llevarlo a su fin. Se consiguió dentro de un plazo acordado o razonable o con retrasos de varios… Cumple todas, algunas de las condiciones estipuladas. Alcanza un nivel o cantidad respecto a los objetivos esperados.

Impacto

El producto de la actividad personal tiene unas consecuencias, un impacto más o menos amplio. Un informe puede impactar en la papelera sin ser leído o puede dar lugar a una circular interna estableciendo férreas limitaciones al uso de … Mi venta a la mayor empresa regional lanzó a todos los comerciales a sus filiales y proveedores, la empresa facturó el doble, mi director de área fue ascendido y a mi me despidieron por finalización de contrato. Conseguí el objetivo de ventas con creces y el bonus pero la empresa perdió dinero porque incluí clausulas de servicios que no supieron gestionar y por lo que he oído al año siguiente cerró esa división.

Valoración

Otra forma de impacto de una actividad personal son las valoraciones recibidas de usuarios o receptores del producto o servicio. La tuya es la única valoración subjetiva que no se puede prohibir en el inventario. Para ilustrar otros impactos piensa en los valoradores vivos y en activo y utiliza sólo indicios tangibles que ellos no puedan contradecir llegado el caso. Mi jefa me felicitó inicialmente pero estuvo seis meses sin recibirme, me congeló el salario y me canceló varios cursos. Desde entonces todo lo que se envía al departamento de marketing lo tiene que ver antes mi jefa y no se ha vuelto a colaborar con marketing en ningún proyecto.

Ahora vuelve al ejercicio de las tres actividades y complícalas con estos nuevos conceptos. Tus comentarios los dejas aquí abajo o nos llamas. Esto no es más que el comienzo.

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