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Cómo estar en las redes sociales sin hacer el ridículo

Llevamos un tiempo analizando formas de estar en LinkedIn, la red en la que hemos decidido operar. Entre los que siguen al pie de la letra el “manual de uso de las redes sociales” y los que parecen haberse ido a un monte sin cobertura telefónica y disfrazados de árbol hay un sin fin de personajes, entre los que predominan los curiosos, los que solo han metido la punta del dedo en este nuevo circo, por si acaso cuaja. Todos buscan un trabajo mejor o más trabajo. Unos con más prisa que otros. La situación del mercado laboral actual no permite un lamento. Te pueden birlar una o dos entrevistas en ese rato. Toca espabilarse. Dicho en fino, optimizar la gestión de nuestra vida profesional es un imperativo categórico. La táctica tradicional de búsqueda de trabajo, enviar CV’s a anuncios en portales de empleo o de empresa cuando te quedas en paro, es una opción. Poner tu vida profesional a la vista de todos, en redes sociales profesionales o en la red amplia, en internet, es otra que cada vez toma más fuerza y para la que hay mil tentaciones. Los que seguís este blog ya conocéis nuestro run-run: oferta-mercado-estrategia-marketing-cambio. Pues bien, nos parece que este run-run suena bien en las redes sociales. Es más, creemos que puede servir de red para no saltar al vacío en las redes sociales. Podrías acabar vendiéndote como parado crónico a la vista de todos. Pero podemos estar ensimismados. Más vale que leas y opines por tí mism@, sobre todo si coqueteas con la idea de saltar a las redes o si ya saltaste pero sigues desorientado. Nos vas a permitir que se lo dedicamos con cariño a los que más prisa tienen.

La entrada

Si no eres de la generación Tuenti poner tu vida profesional a la vista de todos puede provocar escalofríos. ¿Desnudarme yo? Si lo piensas bien, estar en portales de empleo sí que es estar desnudo y con los ojos cerrados. Perder la libertad de movimientos y la “creatividad” que permite la falsa intimidad del circuito portal-anuncio-click-CV enviado también es otro trago. Cuando llegas a las redes sociales y abres los ojos ves un montón de gente a tu alrededor. Si los miras, a las redes se viene a mirar, inicialmente todos te parecen desnudos. Cuando te acercas te percatas que desnudo casi no hay nadie, vendedores muchos y siempre presentes, compradores pocos y escurridizos, y todos, a lo suyo: siguen más o menos de cerca su mercado profesional, gestionan sus ofertas profesionales más o menos eficientemente, cuidan mejor o peor su información profesional pública, generan y alimentan mal o bien sus relaciones personales e intermediarios y, también, sí hombre sí, envían su perfil a anuncios de empleo, que cada vez hay más en las redes. Lo malo de las redes es que encuentras muchos más competidores de los que esperabas, más jóvenes, mejor preparados y probablemente más baratos que tú. La mayoría con trabajo, manejando información actual. ¿Es el momento del pánico? ¿Poner en marcha el disparador automático de CV’s a todo anuncio que aparezca? Lo bueno de las redes es que cada competidor es una fuente de pistas y un estímulo para optimizar la gestión de tu oferta, llamar la atención y seducir entrevistadores. Puedes identificar a los personajes clave de tu mercado profesional actual y dejar de pegar tiros al vacío. Puedes aparcar tu orgullo profesional un rato y  empezar a pensar en actualizar tu casposa oferta, afilar tu aburrido CV, buscar un nicho con menos competidores, llamar la atención en tus grupos porque cada vez que apareces dices algo original, puedes abandonar la competición del millón de contactos e iniciar la de los socios útiles… En resumidas cuentas, las redes, aunque pueden hacerte sentir un capullo anticuado o un dispara-CV’s, también te pueden servir para dejar de serlo y gestionar cada vez mejor tu vida profesional. Encontrarás algunas pistas más en la serie que comenzamos hoy.

1 Tu identidad

En un breve recorrido por la red hemos encontrado que un 15% de los Pérez, un 19% de los Vázquez y un 12% de los López aparecen sin su segundo apellido. Esto, primero, es una desconsideración para la mujer a la que ya pusieron a parir una vez. Segundo, es una insensatez práctica. Aparecerán en los buscadores junto a 20 ó 300 personas con su mismo nombre y apellido. Nuestro estudio de prácticas de reclutamiento apunta a que las posibilidades de que te encuentren en búsqueda directa en las redes son escasas pero sí es muy probable que búsquen tu nombre una vez identificado como candidato por otras vías, portales de empleo o candidaturas espontáneas a portales de empresa sobre todo. En este caso, aparecer con 20 o más gemelos a tu lado, con la carga de trabajo y los niveles salariales de los empleados de ETT y researchers de agencias de headhunters, significa en la práctica estar descartado. Si cuando vas de dispara-CV’s lo único que importa es tu número de teléfono, si quieres estar en las redes la cadena de caracteres que utilices para identificarte te conviene que sea única y estable. Esto va para largo. No te confíes ni aunque te llames Euprepio Plax o Jacinto Bernardo Jiménez de Arrigorriaga y Álvarez de Baquedano. Compruébalo. Búscate en Google o en la propia red social para ver si otro tú se te adelantó. Alarga tu cadena de caracteres hasta que sea única. Si eres español utiliza toda tu riqueza de nombres y apellidos. No permitas que la moda anglosajona en multinacionales, aunque chic, te deje con una identidad coja. Otra cosa es que andes haciendo pruebas en la redes o vayas de entro-salgo por razones que sólo tu conoces y todos los demás nos tememos. Tranquilo, nadie te molestará. Colocar tu puesto de trabajo en lugar del nombre y los apellidos y poner una letra del abecedario como segundo apellido son formas de no dar la cara. Puede ser divertido pero nadie te va a tomar en serio por tu cogote. Colocar tu e-mail en el nombre es un mensaje colateral de necesidad totalmente innecesario. Otra forma de hacer el ridículo, vamos.

2 Tu foto

Si empiezas por no dar la cara, ya me dirás. Sin foto tendrás más dificultades para hacer contactos con desconocidos. Tu foto es tu primera impresión, las primeras impresiones cuentan, lo sabes. Explican un alto porcentaje de tu impacto antes de las entrevistas y un porcentaje mucho más alto de los descartes en entrevista cuando al entrar por la puerta la cara que llevas encima de los hombros tiene poco que ver con la de la foto. Trabájatela un poco, demuestra que pones interés. Vale sin fondo blanco. Relajad@, asequible, sonríe con naturalidad, por favor. Intenta poner cómodos a los entrevistadores ya. No vayas de expert@ inasequible ni de director generalísimo. Tu posible seleccionador puede tener 23 años y asustarse. Chaqueta y corbata si tu mercado no es de ETT, aunque en tu empresa no los uses nunca. Ser mayor no es lo mismo que ser antiguo. No insistas ni en una cosa ni en otra. Contrarresta tu calva con una buena sonrisa y un buen traje-corbata. Perillas, gafas de pasta, pelos desordenados y camisas de verano, desaconsejadas totalmente si tu mercado es de headhunter.

3 Tu visibilidad

El ridículo puede rayar lo patético si con todo lo que te ha costado decidirte a salir al público y lo engorroso que suele ser subir tu información, tu red o redes te mantuvieran invisible, invisible a Google, el primer buscador, y por ende al resto de los buscadores e intermediarios laborales que a tí te interesan. Hay redes que no te hacen visible en Google. Confírmalo antes de anunciarte. En otras eres tú quien decide qué información es visible a los buscadores.

4 Tus datos de contacto

Algunos, será por las prisas, se olvidan de poner sus datos de contacto. Sólo un 30% de los que no tienen trabajo anuncian su teléfono en Linkedin. Luego no te quejes de que no te llaman. Eso sí, un 88% indica su e-mail privado. Algunos incluso optan por el in-mail, que es de pago, lo cual tampoco facilita mucho las cosas y queda pelín arrogante.

5 Tu oferta profesional

El “tú ¿de qué vas?” en Linkedin se llama “Titular” profesional y viene debajo del nombre y apellidos en el apartado de información básica. Justo antes de sector profesional. Y aparecerá encima del puesto de trabajo último. El mismo Linkedin espera ahí algo más genérico que el puesto y menos genérico que el sector. Pues bien, de los que dicen tener trabajo, sólo el 12% intenta esa definición profesional. El 88% se define por un puesto y una empresa, esto es, por un empleo. Parecen ser tan pobres que sólo tienen su empleo. ¿Recuerdas a los hermanos Lehman? Los que reconocen estar desempleados no tienen problema para definirse genéricamente. Tu oferta profesional es lo que te queda si pierdes el empleo. No recomendamos que lo pierdas para encontrarla. Debe ser traumático encontrarte de repente sin lo único que tienes.

En las redes sociales conviene estar con una oferta clara, definida, única. ¿Te suena “unique value proposition“? Las redes sociales son lentas pero sus participantes son muy rápidos. Hay más encuentro fugaz que conversación. Si apareces como Antropólogo, Master Prevención de Riesgos Laborales, con experiencia en Retribucion Flexible no te vas a llevar ni un pero tú ¿trabajas o estudias?. Nadie quiere tanta conversación. Definirse como Profesional con experiencia en Finanzas, Marketing, Enfermería & RRPP e implícitamente elija usted, si no encuentra nada que le guste tengo más en la trastienda es pedir a voces un cuando te decidas vuelve. Escribir En busqueda de nuevo empleo es mentir. No quieres nuevo empleo, quieres otro empleo, aunque sea viejo. Te estás lamentando y en las redes no hay pañuelos. Haces perder el tiempo, abrevia, ¿cúal es tu oferta? Oferta, oferta, oferta.

6 Dónde estar

En una película de Fellini un señor en extrema necesidad se subía a un árbol y desde allí gritaba lastimero: “voooglio una dooonna”, pero podía haber gritado “vooglio un empleo”. Desafortunadamente para él por allí no pasaba nadie y no se le ocurrió cambiar de árbol. En las redes sociales, cuando tienes clara tu oferta profesional, al menos inicialmente, te es más fácil encontrar tu árbol. Como ejercicio previo te sugerimos que busques respuesta a los siguientes puntos: tus 5 empleadores favoritos de tu nicho profesional, tus 5 empleadores secundarios, los 5 intermediarios (ETT, agencias de selección o headhunting) más activos. Busca en la red nombres relacionados con esas 15 organizaciones. Investiga los grupos relacionados con tu sector de actividad. Si no encuentras 15 nombres ni encuentras un grupo, considera ser tú mismo quien cree el grupo o bájate del árbol inmediatamente, aunque sea el más grande, porque estás haciendo el ridículo. Mercado, mercado, mercado.

7 En cuántos sitios

Apuntarse a todo lo nuevo y peregrinar por todas las redes es un mensaje colateral de necesidad y dispersión que deprecia tu candidatura a cualquier cosa. Más te vale estar pegado a tu mercado profesional. Si es tan grande que está muy representado en muchas redes probablemente lo tienes mal definido, por exceso. No hay dos redes iguales. Aplícales la regla del 15 o del 30 y a tí la regla del 5. Reduce a 5 el número de lugares, sumando grupos,  redes, blogs…, en que eres activo para que tus participaciones sean de valor, no de mera presencia. Obviamente selecciona aquéllos más relacionados con tu nicho profesional. Si estás activo en más de 50 grupos y no has recibido una oferta de trabajo de la propia red social es que tus aportaciones no son suficientemente interesantes. Revisa tu estrategia. Una dedicación absorbente a las redes no es más que una confirmación de que tu atractivo en el mundo profesional real es escaso. Bordeas el riesgo de virtualización, es decir, la marginalización por autoexclusión.

8 Cuánta información

Las redes sociales combinan espacios para dar a conocer ofertas profesionales y funcionalidades para contactos: mensajería, galería, etc. Desde el punto de vista de la oferta las redes más habituales, Linkedin, Xing…, son arcaicas. Nacieron como redes de contactos entre CV’s. Ahora luchan por digerir la información extra-CV que puede generar un profesional 2.0 medianamente activo. Replican el modelo de casillas. Para trasplantar tu CV a las casillas de Linkedin necesitas un buen rato. Si no, no podrás recibir recomendaciones. Linkedin va agregando progresivamente nuevas casillas-aplicaciones, para tu blog de WordPress, para tus otros blogs, para eventos, para tus viajes, para tu Twitter, para tus archivos, para tus lecturas, para tus encuestas, para tus presentaciones… No tardarán en sacar una para tus ideas y opiniones. Brazen Careerist, otra red social profesional, ya lo hace con su CV Social. Muy tentador. “Completa tu perfil rápidamente”, dicen. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cómo? Si se tarda horas. Y por qué no utilizar sólo dos campos: “Extracto”, ahí puedes copiar-pegar lo que quieras, y “Sitios web”, donde puedes enlazar lo que te dé la gana y ya tengas publicado en otra parte. Si sólo tienes un CV espera un poco.

Provisionalmente, vamos a hacer un homenaje a Perogrullo: no dejes que la información te domine, domina tú la información relevante a tu oferta profesional. De otra forma estarás difuminando tu oferta y haciendo el ridículo. La respuesta definitiva no, pero sí otra menos provisional, vendrá en alguno de los próximos puntos.

9 Tus objetivos en las redes sociales

La frasecilla tiene su aquel. La traemos por enlazar con un pensamiento ampliamente circulante. Para los que aspiramos al pensamiento sin pamplinas es un enigma. ¿Qué otro objetivo se puede tener sacando un producto a un escaparate más que la seducción? Quieres que se acerquen, lo miren, remiren… y llamen. “No, para mí Linkedin es como mi tarjeta de visita y mi listín de teléfonos”. Claro, y ¿tu tarjeta y tu listín? “Yo a las redes vengo a aprender”. A aprender a seducir, supongo. “Yo vengo a buscar trabajo”. Así me gusta. Seducción a la carrera. “Yo no busco trabajo ahora. Sólo por estar”. ¿Seguro que no quieres inventar la seducción pasiva? Un silencio clamoroso grita que su objetivo es no hacer el ridículo. Pero eso no es un objetivo, es una característica del sistema que incapacita más o menos intensamente a todos. En las redes sociales estamos siempre entre la seducción y el ridículo. Para seducir a uno, un paga-nómina o paga-algo, o a varios, clientes de pago, siempre corres el riesgo de hacer el ridículo ante muchos. Pero con lo que sigue te vamos a facilitar las cosas.

10 Seducir en las redes sociales

plantea los mismos problemas que fuera de las redes. Si tu oferta profesional está anticuada o en extinción o va siendo externalizada o la puede asumir otra función en tiempo de crisis o va siento sustituída por software y mileuristas, si no hay ninguna barrera de entrada (formación, certificaciones, idioma raros, etc.), si todos tus competidores están tocados y van ofertando a la baja, si tu oferta es monosector, si tus posibles contratistas han sido machacados por los EREs o las quiebras… bueno, es posible que lo hayas comprendido hace unas cuantas palabras… entonces es mejor que te olvides de la seducción. Reconstruye tu oferta de servicios y vuelve después. Quizás sea eso lo que está haciendo el 3,7 % de anunciados en Linkedin que aparecen con su nombre como único dato. No podemos asegurarlo porque no lo están haciendo con nosotros.
Con una oferta un poco apañada puedes empezar tu juego de seducción cuando encuentres a los que tienes que seducir. Vuelve al punto 6 y asegúrate antes de que tus posibles contratistas o intermediarios pasan bajo el árbol al que te has subido.

11 ¿Seducir con el CV?

Una melodía de seducción tradicional lleva por título Experiencia y dice: “Si ya has hecho lo que busco, podrás volver a hacerlo. Para que me seduzcas debes haber hecho ya lo que busco. Miénteme y dime que lo has hecho, si no no te llamaré“. Lo titulados sin experiencia dicen que es una canción cutre. Los seductores tradicionales tampoco andan muy satisfechos. El CV único y público de las redes sociales no permite desplegar mucha riqueza interpretativa. Total, que un 31% de los anunciados en Linkedin se limitan a dar el nombre y el empleo actual y otro 30% colocan una lista más breve que larga con los nombres de los empleos últimos. ¡Este entusiasmo por el automarketing! ¿Se reservan para el networking? Hay más. Hay otro 30% que intenta seducir con la descripción de funciones de sus empleos. Aquí hemos incluído desde los que ponen alguna frase que repite o explica el título del puesto de trabajo hasta los que cantan todo lo que han hecho en su vida profesional, los que entonan el “Experiencia” pero les sale la canción triste de Hill Street. En este grupo más de la mitad son desempleados. Para ellos, con cariño, va la oportunidad=buena noticia que sigue.

Hay una segunda melodía de seducción, Mordiente, que dice “Esfuérzate algo más, darling. Todos me dicen que lo han hecho. Dime tú cuánto has hecho“. Qué menos que un mínimo esfuerzo en ponerse en el lugar del seducido. Contratadores, empleadores y  reclutadores, al parecer, esperan algo más que conocer sus deberes. Alguna insinuación de que entienden sus necesidades, alguna muestra de sensibilidad a sus demandas, alguna frase en su idioma, algún intento de soluciones, algún logro. Bueno, pues sólo hemos encontrado un 3.7 % de anunciados que intenten seducir por sus logros cuantitativos.

12 Seducir con tu oferta

La tercera melodía de seducción es, claro que sí, por fin, Ansiedad, sí, “ansiedad de tener tus encantos…“. Si tu experiencia me deprime y tus logros te los guardas, estoy ansioso porque me insinúes algún atisbo de indicio de sospecha de encanto en tu oferta profesional, aunque sean competencias. No me cuentes tu pasado, háblame de tu futuro. Es la favorita de los titulados sin experiencia y de los innovadores, empleadores y empleados. Así que debería estar de moda.
Si vamos a ese campo de texto libre, horror, sin barandillas, que en Linkedin llaman Extracto y Especialidades, encontramos, nuevamente, un montón de oportunidades para la creatividad y la personalidad. Sólo un 32% de los anunciados en Linkedin colocan texto en ese espacio, la mayoría para apoyarse en el título y entonar nuevamente su “Experiencia” y, en Especialidades, su descripción de funciones o de competencias, muchas veces las más esperables. Pero ¿esto qué es? ¿El marketing directo mal entendido? ¿la redundancia como virtud?

De este 32%, otro 32% han escrito textos no vinculados a su pasado, unos sus objetivos laborales, otros sus ofertas profesionales, otros otras cosas. Os presentamos una muestra para que valoréis su poder de seducción para un empleador español.

13 La seducción siempre ha sido 2.0

Es probable que no nos pongamos de acuerdo sobre el poder de seducción de los siete textos pero quizás sí convengamos que el encanto o desencanto es más contextual que textual. Nos decían en la facultad que las impresiones que formamos de las personas, con independencia del material de base, sea texto, entrevista, audiovisual… se articulan alrededor de sólo tres dimensiones: evaluación, actividad y potencia. Evaluación se refiere a la calidad de bueno-malo, fiable-no, amigo-enemigo. La actividad, claramente a activo-pasivo, rápido-lento, ágil-torpe. La potencia se explica por fuerte-débil, duro-blando, seguro-inseguro, maduro-inmaduro. Quizás la seducción profesional, la que lleva a una entrevista cara a cara, sea cuestión de impresiones globales más que de listas de etiquetas o de información encasillada. Vamos a necesitar más texto libre para crear y manejar esas impresiones. Mucho más de 149 caracteres, seguro. Extractos. Debates en los grupos. Y blogs y presencia en los social media. Aquí surgen nuevas oportunidades para adelantarse. Poco más del 4% de los anunciados en Linkedin enlazan a su blog. ¿Entonces todos blogueros? No para castigarnos regularmente con posts forzados. No para condenarnos a blogueros sin futuro en el mundo real. No, la pasión es irregular. Sólo para definir y aclarar nuestra oferta profesional. Buena, activa y potente. Para actualizarla. Para compartirla. Para seducir.

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9 Comments

  1. Gracias por compartir tu blog. Me encantó este tema, por escrito, con criterios claros y de calidad. Creo que para exponer las redes sociales es necesario el sentido común, la transparencia y la ética profesional. Saludos, Marissol
    Novo! Clique nas palavras acima para ver traduções alternativas. Dispensar

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  2. Niblo says

    Salgo con una sonrisa de oreja a oreja, además de gacha y cabizbaja…
    Hace dos meses que estoy en esto y veo que tengo ya que modificar perfil, anexo, redacción, enfoque, etc. Pero eso es la evolución.
    Gracias por toda la información que me habéis posibilitado y la que vendrá.
    Me estoy haciendo adicta. Que lo presiento. Jejeje

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  3. José Manuel Martínez Ceba says

    Fantastico, muy directo y en su punto de “acidez”.
    Llevo cinco meses en busca de un empleo y mi percepción es la siguiente:
    -La mayoria en Linkedin estando desempleados indican como empleo actual su última Empresa, donde en muschos casos hace mas de un año que ya no estan?.
    -Los que no ponen sus Fotografia y solo utilizan su primer apellido en el 99% de los casos estan empleados.
    -Cada dia entran mas compañias de RH, y lo curioso es que algunos headhunting ofrecen los mismos puestos de empleo.
    Saludos,

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  4. El caso es que nunca dejo comentarios en posts o blogs o noticias por el estilo, pero esta me ha encantado. Extremadamente perceptiva y muy al punto para todos los que usamos las redes sociales, a veces sin saber muy bien por qué.
    Great post!

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    • McCormick y Asociados says

      David, no sabes lo que nos alegra descubrir nuevos comentaristas. Gracias por tus palabras.
      Stay tuned!

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  5. Me ha encantado, si señor.

    Lo cierto de las redes sociales es que te dan lo que en ellas cultives.

    Si te preparas para entrar en ellas hay que saber de antemano lo que quieres conseguir y que estas dispuesto hacer para ello, ya que sino lo que pasara es que serás otra foto (en caso de ponerla) que realmente no tendrá ni nombre ni apellidos.

    Al final esto es un trabajo de siembra y de recogida: si no se sabe sembrar ¿que se espera recoger?

    Un saludo

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  6. Nacho Cambralla Balaguer says

    Jeje, me ha gustado lo de contrarrestar la calva con una buena sonrisa. Espero haberlo conseguido en mi foto de facebook.
    Cuando te introduces en algo tan novedoso como las redes sociales debes ser cuiadadoso y precavido en lo que haces, aunque seas novato, debes informarte, investigar y preocuparte de por donde andas, sobre todo en la red, donde todo deja un rastro imposible de borrar.

    Un saludo.

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    • Esteban says

      Nacho, si me permites, en LI modélico y en FB paradigmático: cabeza brillante con ideas frescas.
      Saludos.

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