“Gestiona tu futuro profesional, sé candidato pasivo”
Una de las cosas más sensatas que hemos leído estas vacaciones decía que el primer paso para recuperar el empleo, o revitalizar tu carrera o llegar a ser quien puedes ser o controlar tu destino profesional o similares, es liberarte del ruido publicitario y las consignas de moda al respecto. Twitter ¡qué grande! lo explicaba a los dos minutos: un aparente profesional del tema, sin sonrojo ni sarcasmo aparentes, tuiteaba ese consignazo de ‘gestiona tu futuro profesional, sé candidato pasivo’, apalancándolo con un enlace a institución de postín que nos da pena publicitar.
Los de las plataformas 2.0, que era el caso, lo están pasando muy mal. La institución del enlace debe andar perdiendo prestigio en la suya como otros despabilados pierden dinero en las de empleo 2.0. Los argumentos para atraer masa de candidatos pasivos son tan peregrinos que ni los piensan. Algunos todavían sacan a pasear el Cluetrain Manifesto. La acción de Facebook está volando desde 40$. La gran promesa del tráfico de datos personales para los halcones del marketing parece que no se confirma. A ver si cuando llegue a 7$ se acalla el ruido.
Pero a los que buscamos trabajo o ayudamos a buscarlo ¿qué más nos da? Si lo pensáis no necesitamos más que dos cosas, darnos a conocer a quién nos puede contratar y ofertas de empleo dignas y transparentes, casi ná. Ahora disponemos de la tecnología para liberar, facilitar y controlar nuestro marketing personal. En realidad nos basta con un fajo de CVs para adaptar a cada empleador o anuncio de empleo, un enlace a un blog para mensajes más amplios y un poco de creatividad. Para el mercado de ofertas dignas también sobra tecnología y gratuita.
Bueno, pues vienen y te cuentan que para controlar tu futuro profesional tienes que estar de paquete en las plataformas que se vayan lanzando. De entrada, pasivo; que consigas algo con tu actividad ahí está por ver. El networking, el argumento indispensable. ¿El networking o la esperanza de que en esa plataforma aparezca el desconocido que te va a ofrecer trabajo a tí antes que a sus conocidos y a los 5 millones del club? Eso se llama lotería y no tiene nada que ver con controlar tu futuro. Lo que si vas a hacer es justificar los precios de su publicidad y alimentar su mercado de datos personales. Y encima te llaman ‘talento en la red’ ¿No te mosquea un poco?
Perdona que te recordemos las tarifas que impiden que tu pasividad te lleve a ninguna parte. Tenemos datos propios sobre reclutamiento 2.0. Por ahí aparecía que tu presencia en la red se puede estar utilizando para descartarte pero lo que quedaba más claro es que todos, reclutadores y reclutados, queremos el anuncio de empleo. Y nuestros clientes, todos también. El problema no es 1.0 ó 2.0. Es un asunto de tarifas, una guerra de precios en un mercado muy imperfecto donde el candidato sigue jugando como mercancía, mercancía mareada por sitios peregrinos, empresas fantasma y ofertas de empleo sin empleador ni empleo claro ni ubicación ni retribución ni nadie con quien hablar durante el proceso de selección.
Y encima ahora, la oferta de empleo spam, no solicitada, clandestina, urgente, hasta desesperada, pero eso sí, a coste cero para el reclutador. La mano que sujeta la sartén por el mango sigue siendo la misma. Habrá que despertar algún día. Soñemos, ‘señor, me halaga que haya pensado en mí, pero vengo controlando mi futuro profesional desde hace un tiempo. Mi próximo paso me lo estoy trabajando yo solito y tengo por norma elegir sólo entre ofertas públicas, trasparentes y sin intermediarios. Le agradezco su oferta y su tiempo pero me está haciendo perder el mío. Suerte. Adiós’.




